La humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, sin ella no hay alguna que lo sea.
Para ciertas personas la humildad, consiste en callar nuestras virtudes y permitir a los demás descubrirlas por sí mismos.
A menudo confundimos a las personas humildes con ser débiles e ingenuas, nada más lejos quien cree que lo sabe todo no irá más allá, la soberbia atrapa a la humildad y crea personas engreídas.
Cuando actuamos con humildad reconocemos nuestros propios errores y miserias y no mostramos interés en ver los errores de los demás, somos empujados a hacer grandes cosas a la vez que nos damos cuenta de nuestra propia pequeñez.
La humildad es una virtud difícil de conseguir, debemos aprender a pedir perdón, al admitir nuestra imperfección no nos creemos superiores a nadie, rasgo que distingue al hombre virtuoso.
Es muy difícil ser lo suficientemente humilde para ser buena persona y es más difícil ser lo suficientemente inteligente para ser humilde.
Mili
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